Inspirada en Ankara y sus zocos resplandecientes, Amande Persane invita al viaje.
Dosificada con sutileza, la mandarina aporta una frescura jugosa y chispeante que despierta los sentidos. En el corazón se revela el aceite esencial de almendra, con notas tan empolvadas y embriagadoras como un dulce oriental.
Envolvente, la haba tonka nos sumerge después en un fondo cautivador.
Como una postal de un relato de aventura, Amande Persane evoca el recuerdo goloso de una parada en el zoco.